No voy a poner una tabla de precios en este post, y no es para esquivar la pregunta. Dos landing pages con el mismo número de secciones pueden tener alcances muy distintos: una llega con el texto listo y las fotos del cliente; la otra exige escribir la oferta desde cero, integrarse con el CRM y salir en dos idiomas. Un número suelto, sin alcance, confunde más de lo que ayuda.

Lo que sí puedo hacer es explicar qué mueve el costo, qué debe dejar por escrito una buena propuesta y cómo comparar presupuestos que, a primera vista, parecen imposibles de comparar.

Qué mueve realmente el costo

Quién escribe el texto. Es la parte más laboriosa y la más olvidada en los presupuestos. Si ya tienes la oferta definida y el texto escrito, el trabajo es de diseño e implementación. Si no, alguien tiene que entender al público, organizar los argumentos, escribir y revisar. Una página bonita con texto genérico no resuelve el problema que motivó la página.

Diseño a medida o adaptación. Adaptar una plantilla existente es más rápido. Diseñar la página a partir de tu identidad y de tu oferta lleva más tiempo. Ninguna de las dos opciones está mal por definición; lo importante es que la propuesta diga cuál estás comprando.

Integraciones y medición. Un formulario que solo envía un correo es una cosa. Un formulario que crea el contacto en el CRM, dispara una automatización y registra el evento en la analítica, con el píxel de anuncios configurado, es otra. Cada integración suma configuración, pruebas y un punto más que vigilar.

Contenido, variantes e idiomas. Fotos, ilustraciones, video, versiones distintas para campañas distintas, una versión en inglés o portugués. Todo eso es alcance, y todo eso tiene que aparecer en la propuesta.

Plazo. Con el contenido disponible, una landing page suele tomar de 5 a 10 días hábiles en mi proceso. Comprimir ese plazo obliga a reorganizar la agenda y, a veces, a aceptar más riesgo. La urgencia tiene un costo, y es mejor que esté explícito.

Qué pasa después. Toda página necesita ajustes cuando se encuentra con tráfico real. Un período de ajustes incluido, mantenimiento continuo o ninguna de las dos cosas: son tres propuestas diferentes, aunque el precio inicial se parezca.

Qué deja por escrito una buena propuesta

Antes de mirar el precio, yo revisaría si la propuesta responde a estos puntos:

  • alcance: secciones, variantes, idiomas e integraciones, y también lo que no está incluido;
  • quién aporta qué: texto, imágenes, logotipo, accesos al dominio y a las herramientas;
  • plazo en días hábiles, con lo que depende de ti (aprobaciones, envío de contenido);
  • rondas de revisión y cómo se hacen;
  • criterios técnicos verificables: diseño responsivo, accesibilidad basada en las pautas WCAG, rendimiento medido con las Core Web Vitals (web.dev considera bueno un LCP de hasta 2,5 segundos, por ejemplo) y lo básico de SEO on-page, que detallo en SEO on-page para landing pages;
  • propiedad: dominio, hosting, repositorio y credenciales a tu nombre;
  • pago: etapas, medios y qué activa cada cuota;
  • costos recurrentes por separado: dominio, hosting y herramientas de pago no deberían mezclarse con el precio del proyecto.

Los criterios verificables son lo que más separa una propuesta seria de una promesa vaga. "Sitio rápido y optimizado" no es un criterio; una métrica que tú mismo puedes comprobar, sí.

Cómo comparar presupuestos

Comparar precios solo tiene sentido después de comparar alcances. Estas preguntas suelen revelar la diferencia real entre dos presupuestos:

Qué compararPregunta que hacerPor qué importa
Texto¿Quién escribe y revisa el copy?Sin un texto claro, la página queda bonita y vacía
Diseño¿Es a medida o una plantilla adaptada?Cambia el plazo, el costo y cuánto refleja tu marca
Integraciones¿Incluye formulario, WhatsApp, CRM y analítica?Una integración "para después" suele volverse un costo extra
Propiedad¿El dominio, el hosting y el código quedan a mi nombre?Evita depender del proveedor para cambiar o migrar
Recurrencia¿Hay una cuota mensual para que la página siga en línea?Un precio inicial bajo puede esconder un costo continuo
Después de la entrega¿Cómo funcionan los ajustes tras el lanzamiento?Ninguna página nace lista para el tráfico real

Un modelo que merece atención es el de la página "barata" alojada en la plataforma del proveedor, sin acceso al código y con una cuota mensual para mantenerla en línea. No es necesariamente malo, pero tiene que ser una elección consciente, no una sorpresa el día que quieras cambiar de proveedor.

Lo contrario también vale: el presupuesto más caro no es automáticamente el mejor. Lo que importa es cuánto va a trabajar la página por ti. Una página que no explica bien la oferta desperdicia inversión en anuncios, recomendaciones y tráfico orgánico, y ese costo no aparece en ningún presupuesto. Lo que la página necesita contener para cumplir ese papel está en cómo estructurar una landing page que convierte.

Cómo armo un presupuesto

Empiezo con un briefing corto por escrito: la oferta, el público, de dónde viene el tráfico, qué existe ya (textos, fotos, identidad visual), referencias y el plazo deseado. Si una llamada ayuda a aclarar algo, la hacemos; si no, todo sigue por correo, WhatsApp o la herramienta que ya uses.

Con eso, envío una propuesta por escrito con alcance, plazo y precio exactos. El contrato va por correo, con firma digital. El pago es por etapas: un anticipo para empezar y el resto en la entrega, por transferencia, tarjeta o PayPal para clientes fuera de Brasil, o Pix, boleto o tarjeta dentro del país. Dominio, hosting, repositorio y credenciales quedan a tu nombre desde el principio. Hay más detalles sobre cómo trabajo con sitios en la página de websites.

Si ya tienes un presupuesto en la mano y quieres compararlo, o prefieres recibir una propuesta para tu caso, escríbeme desde la página de contacto.

Referencias